Wat Pho – Templo Buda Reclinado de Bangkok

Dedicamos nuestro primer post a uno de los países más atractivos para un primer viaje a Asía, Tailandia (que significa país libre).  Hablamos de cultura, naturaleza, gastronomía  y un sin fin más de cosas que te maravillarán. Todo ello da lugar a una mezcla diferente, que choca totalmente con nuestra vida habitual en España. En concreto comenzamos en Bangkok, ciudad de la que os iremos contando infinidad de detalles poco a poco.

Hoy nos centraremos en el templo de Wat Pho (su nombre oficial es: Wat Phra Chettuphon Wimon Mangkhlaram Ratchaworamahawihan), más conocido por el templo del Gran Buda Reclinado.

Esta visita os llevará bastante tiempo si realmente la queréis disfrutar, incluyendo una recomendación muy especial al final del recorrido, que seguro os encantará.

Wat Pho

Wat Pho

Os aconsejo combinar esta visita a Wat Pho con el Palacio Real, que se encuentra relativamente cerca, a unos 10 minutos andando.

Nos adentramos en el templo más grande y antiguo de todo Bangkok (siglo XVI), se encontraba aquí 2 siglos antes de que se fundara la actual capital de Tailandia.

Su exterior está repleto de puestos ambulantes de todo tipo, y antes de traspasar la puerta de entrada al recinto amurallado,  es muy probable que os “asalten” varias señoras que os intentarán vender artesanía típica tailandesa. Intentad hacerles entender que al salir del templo hablareis con ellas (esto os lo aconsejo por dos motivos: 1 os conseguiréis evadir de ellas de una manera educada y 2 pasadas unas horas, tendréis tiempo de pensar si eso que os ofrece os merece la pena o no). A la salida existe una alta probabilidad que os estén esperando y correrán a vuestro encuentro.

La entrada es bastante económica (100 bath), además os entregaran un ticket para canjear por una botella de agua, que es un gran detalle teniendo en cuenta la calor tan sofocante que hace en Bangkok.




Una vez dentro del recinto, el lugar rezuma una especie de aura mística que lo envuelve todo. Importante, antes de acceder al interior de los templos budistas os tenéis que descalzar, y en algunos casos incluso tendréis que ir ataviados de algún tipo de prenda que os cubra las piernas, tanto hombres como mujeres (aquí no lo exigen, pero por ejemplo en todo el recinto del Palacio Real es de uso obligatorio).

Lo más impactante os lo encontrareis al poco de entrar, observareis muchas personas entrando en un edificio muy largo y sin ningún encanto aparente. Nada más lejos de la realidad, dentro veréis un pasillo inmensamente largo y adivinareis algo tras unas columnas, te asomas y ¡ahí está! la imagen majestuosa de buda. Estamos delante de

. Es la representación del paso de Siddharta Gautama (nombre real del fundador del budismo) al nirvana.

Wat Pho – Buda reclinado

Buda Reclinado, Bangkok, Tailandia

Buda Reclinado, Bangkok, Tailandia

En sus pies de 3 m de alto y 4,5 metros de ancho están llenos de diferentes momentos de la vida de Buda.

Buda Reclinado, Bangkok, Tailandia

En ese momento te das cuenta que el templo está construido a medida para esta figura. Ahora toca buscar la posición estratégica para tener una foto fantástica y maravillosa, en la cual aparezca el cuerpo completo, os adelanto que esta es una operación de alta ingeniería y que os llevará un buen rato 🙂 .

Rodeando al Buda, frente a él nos encontraremos durante todo el pasillo una fila de cuencos, en los cuales podréis dejar caer monedas según la tradición budista, para atraer la buena suerte y de esa manera espantar a los malos espíritus. Ese sonido es muy peculiar (se convertirá en familiar a medida que visitéis más templos budistas) y aumenta aún más el encanto de este sitio.

Wat Pho, BangKok

Al despedirnos de nuestro buda reclinado, nos encontraremos con una fuente de agua en forma de cascada, que nos invitará a tomarnos un pequeño descanso.

Fuente cascada wat pho, Bangkok

Fuente cascada wat pho, Bangkok

Desde allí observaremos las primeras estatuas de guerreros chinos que custodian la mayoría de las puertas. Son imágenes de piedra de unos 5 metros de altura.

Guerreros chinos piedra, wat pho, Bangkok

Guerreros chinos piedra, wat pho, Bangkok

Siguiendo nuestro camino, veremos unas fantásticas estructuras llamadas chedis o estupas, que nos  recordarán  al templo de Wat Arun, situado al otro lado del río Chao Phraya. Las 4 más importantes son dedicadas a los 4 reyes de la dinastía Chakri, desde Rama I a Rama IV.

Estupas Wat Pho

Wat Pho

Otra peculiaridad destacable de este templo, es que en todo el recinto podemos encontrar más de mil estatuas de buda.

Buda, Wat Pho, BangKok

Buda, Wat Pho, BangKok

Wat Pho, BangKok

Durante vuestro paseo con toda seguridad os cruzareis con monjes budistas, es muy normal, realmente están por todos lados. Otro de los encantos que os depara esta visita, son sus numerosos santuarios, en los cuales podréis sentaros frente a imágenes y altares fabulosos, y durante unos instantes dejaros llevar por algo parecido a la meditación (paz interior).

Buda, Wat Pho, BangKok

Y como guinda final nuestra recomendación especial,   La Escuela de Medicina y Masaje Tradicional Tailandés. Son súper famosos sus masajes, en ella han estudiado los mejores maestros de este arte del masaje.

http://www.watpomassage.com/

Es un centro de calidad y a un precio muy ajustado. Existen muchos tipos de masajes, yo os comento los 2 más famosos:

  • Thai massage: es el más típico y el que habitualmente pide la mayoría, pero ¡ojo! , es una paliza en toda regla. Se trata de dejar tu cuerpo totalmente “muerto” y dejar que el especialista te use como una marioneta. Aquí aún existe una gran diferencia entre sexos, os lo explicaré de la forma más fácil. Si eres mujer tranquila, será un masaje muy suave. Pero si eres hombre, despídete de tus seres queridos, un tío en pocos minutos os empezará a propinar una serie de golpes con todas las partes de su cuerpo (codos, pies, rodillas, etc.…) y mediante unas llaves de lucha libre especiales, conseguirá que cruja cada rincón de tu anatomía (impresionante pero cierto).El final para ambos será idéntico, cuando os levantéis de esa cama, al caminar os sentiréis flotar y realmente relajados, seréis los más parecido a un bebe con unas incontrolables ganas de dormir.
  • Oíl Massage: este es el suave y quizás el que todos teníais en mente.

Quedáis avisados, la elección es vuestra

Espero que os hayáis hecho una idea de este gran templo tailandés y si habéis visita Wat Pho animaros ¡contadnos vuestra experiencia!.

Wat Pho – Templo Buda Reclinado de Bangkok
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